En el pequeño pueblo montañés de Tramascastilla de Tena, se disfruta de un idílico paisaje con vistas al embalse de Búbal. Arropado por elevados macizos, El Privilegio de Tena se ha proyectado en armonía con este entorno natural. Su arquitectura interior, rica en texturas y colores, armoniza luz interior y exterior con el confort vanguardista de una selectiva decoración.
La innovación y la vanguardia abanderan sus instalaciones, sin olvidar que la estética del confort y la hospitalidad, son también las señas de identidad de un servicio de lujo.
Conocer rincones auténticos, recuperar el sentido del tiempo y descubrir el sonido del silencio, es la esencia de este exclusivo destino.
Desde aquí iniciar rutas en moto por las grandes cimas pirenáicas es obligado. Después de una noche de descanso y un buen desayuno es momento de adentrarnos en tierras francesas.
Dejamos atrás el Pourtalet y enfilamos hacia el Aubisque y el Col de Soulor, savoreando la estrecha carretera y la extraordinaria belleza del corazón de Los Pirineos. Aunque todavia queda mucho que recorrer; Tourmalet y Aspin aguardan a ser coronados, kilómetros y kilómetros de diversión garantizada de un sensacional ambiente motero a través de valles teñidos del verde obscuro de los abetos que lo inundan.
Poco a poco giramos de nuevo rumbo a España. Cruzamos el puerto de Bielsa y sobre un excelente asfalto llegamos a Ainsa.
Ainsa hay que degustarla pacientemente, sin prisas, conocer su historia y tradición bien merece dedicarle el tiempo sufiente antes de remontar el cañón del Añisclo, otro lugar imprescindible y que, aunque nos ofrece una carretera muy castigada y estrecha no nos dejará indiferentes y nos obligará a parar en más de una ocasión para fotografiar nuestra montura en tan bello entorno.
Sin parar de curvear volvemos de nuevo a ese pequeño pueblo montañés que nos vió partir de buena mañana. En la mesa, cocina fiel al gusto por los productos de la tierra, platos tradicionales con un toque actualizado en un ambiente de relax y confort en un hotel vanguardista en pleno Pirineo aragonés.
Hotel El Privilegio
Hotel recomenado para moteros
